¿No os ha pasado nunca? El estar super preocupados por algún tema en concreto, que luego realmente, ¿no tiene la importancia que le damos?Muchas veces tenemos la solución a nuestro problema delante de nuestras narices, pero tenemos la mente tan saturada de otras cosas que básicamente, no la vemos o no nos dejan verla.
Cuando eso ocurre, nos cerramos más y nos adentramos más en esa cuestión que tanto nos preocupa dificultando mucho más la llegada de la posible solución.
Podemos ser muy productivos en nuestros trabajos, ser unos genios en la actividad profesional a la que nos dediquemos, pero nuestra vida fuera de ese ámbito es muy diferente y conlleva cuestiones que a veces se salen de nuestro entendimiento o saber cómo afrontar.
También hay ocasiones en las cuales no somos conscientes de que estamos teniendo un dilema interno en el cual no hemos podido darle la respuesta que queremos, vivimos con ello diariamente, pasando de él, sintiendo un malestar constante... en estas ocasiones lo que puede ocurrir es que llegue a transformarse en malestar físico como remordimientos, sensación extraña en el estomago, falta de sueño o incapacidad para poder dormir. Aquí lo que hay que hacer es dejar de huir de él. Tomar consciencia del mismo y afrontarlo como un reto, no verlo como algo negativo, sino como una experiencia más en la vida de la cual aprenderemos y que nos servirá para enriquecer nuestra persona.
Pues bien, cuando tengas localizado tu problema, es importante que lo entiendas y aceptes como tal. Que ese factor existe y que actualmente convives con él. Pero dado que te crea molestia, necesitamos deshacernos de él.
¿Cómo?
La respuesta está en la felicidad de la persona, despeja la mente. Realiza actividades que te gusten, entretente y restale importancia. Debe de volverse pequeñito gracias a que consigas ver el grande y bello mundo que te rodea fuera de éste problema.
Elimina tus pensamientos y sentimientos de culpabilidad o desasosiego con sentimientos positivos que te hagan una especie de 'limpieza mental'. Rie, ama, crea, o simplemente haz lo que a ti te guste y con lo cual consigas centrar tu atención en una actividad divertida y entretenida para ti.
Y verás que en cuanto menos lo esperes encontraras, así de repente, sin esperarlo, la pieza que encaja en tu puzzle.
Quizás pienses...que bonito es decirlo..... pero si te sale una vez, verás que da resultados, y poco a poco quizás lo conviertas en una manera de vida en la cual podemos disfrutar más y sufrir menos.
Si quieres compartir con nosotros alguna experiencia similar te invitamos a hacerlo ya que es posible.

